Recuperar lo que merece quedarse.
Una casa existente puede recuperar su comodidad y su presencia. El primer paso es conocer su estado y decidir qué conservar, qué mejorar y qué necesita una intervención.

Qué podemos
plantear para tu proyecto.
La rehabilitación debe partir de una revisión del edificio y del alcance que se busca. Cuando la actuación afecta a elementos que requieren un estudio técnico, ese diagnóstico es necesario para definir los trabajos adecuados.
- Estudio del alcance de las zonas que se quieren renovar.
- Trabajos de albañilería y acabados acordados.
- Coordinación de instalaciones y carpintería dentro de la intervención.
- Renovación de elementos exteriores cuando se incluyan en la propuesta.
Para preparar tu consulta
Envía fotos del edificio, indica su uso y describe los problemas observados. Aporta planos o informes técnicos si ya los tienes.
Hablemos de
rehabilitación.
El estado actual y las necesidades de la vivienda son el punto de partida.
¿Se pueden conservar materiales antiguos?
Puede estudiarse qué elementos merece la pena conservar según su estado y la solución prevista.
¿Hay que tener un informe técnico?
Depende del tipo de intervención. Si hay cuestiones estructurales o patologías del edificio, es necesario contar con el diagnóstico técnico que corresponda.
¿Podéis valorar una rehabilitación por fases?
Puedes plantear una ejecución por fases. Es importante ordenar las actuaciones para que unas no obliguen a rehacer otras.
Otros trabajos
que pueden encajar.
Tu próxima reforma empieza
con una conversación.
Cuéntanos qué necesitas. Daremos forma al siguiente paso.


